A Paul Demeny Charleville, 28 de agosto de 1871 Señor, Me obliga usted a recomenzar mi plegaria: sea. He aquí la queja completa. Busco palabras tranquilas, pero mi ciencia del arte no es profunda. Situación del acusado: he dejado hace más de un año la vida ordinaria, como usted sabe. Encerrado sin respiro en esta comarca incalificable, sin frecuentar a una sola persona, absorbido por un trabajo infame, inepto, obstinado, misterioso, sin responder más que con silencio a las preguntas, a los llamados groseros y malvados, mostrándome digno en mi situación legal, he terminado por provocar decisiones atroces en una madre tan inflexible como setenta y tres administraciones con cascos de plomo.
CORREO ARGENTINO
DESCUENTO DEL 10% POR TRANSFERENCIA BANCARIA
Protegemos tus datos