Hay algo revolucionario en este libro, veinticuatro poemas y quince fotos que subvierten el orden de la tecnocultura, poniendo la palabra por delante para luego llegar a la imagen. Flor escribe y fotografía enriqueciendo las posibilidades expresivas de ambos lenguajes. Revelando el dolor y la ternura en la singularidad de las personas y los espacios. Descubre matices, detalles y fragmentos que suelen permanecer ocultos en la experiencia cotidiana y, como la madre en el último poema, nos lleva de la mano hacia un lugar más liviano, como si de pronto nadáramos en aguas mansas.
CORREO ARGENTINO
DESCUENTO DEL 10% POR TRANSFERENCIA BANCARIA
Protegemos tus datos