Los cuentos de Chéjov presentan múltiples versiones de un escenario simple: cualquier cosa podría suceder. Un día, al azar, en cualquier lugar, la vida ordinaria de servidumbre ha sido traspasada por una aparición: la libertad está ahí, en la distancia, haciendo señas e indicando que otra vida es posible, una en la que sabemos por qué vivimos. La mayoría, sin embargo, rehúye la llamada. Prefieren que no ocurra nada. Pero Chéjov no se rinde. Persiste en acompañar a sus personajes a esos lugares donde sus vidas podrían dar un vuelco. De cuento en cuento, teje este tiempo impulsado por la implacable máquina de la reproducción, pero que, de pausa en pausa, se desgarra y se desdobla en el tiempo de una presunta libertad que se niega a terminar
CORREO ARGENTINO
DESCUENTO DEL 10% POR TRANSFERENCIA BANCARIA
Protegemos tus datos