Con la publicación de Nocturnos, en 1955, la poesía de Idea Vilariño toma un rumbo nuevo, en el que se despoja de los adornos de su escritura anterior para establecer una voz austera y un ritmo singular. En versos breves y precisos, aparentemente sencillos, a su vez que descarnados y sombríos, crea una de las voces más personales y particulares de la poesía iberoamericana. Como señala Paulina Flores en el prólogo de este libro: “Su poesía es intensa en el amor y en el dolor. Ambas palabras evocan inevitablemente a la muerte.
CORREO ARGENTINO
DESCUENTO DEL 10% POR TRANSFERENCIA BANCARIA
Protegemos tus datos